Cada vez que conectas tu ordenador al WiFi, envías un archivo, accedes a una aplicación en la nube, juegas online o consultas una página web, diferentes dispositivos y sistemas están intercambiando información a través de redes informáticas.
Estamos tan acostumbrados a utilizarlas que muchas veces pasan desapercibidas. Sin embargo, las redes son una parte fundamental de cualquier infraestructura tecnológica, desde la conexión de unos pocos dispositivos en una vivienda hasta los sistemas que permiten comunicar las distintas sedes de una gran empresa.
Pero no todas las redes informáticas son iguales. Dependiendo de la distancia que cubren, los dispositivos que conectan o la función que desempeñan, podemos encontrar diferentes tipos.
Entender sus diferencias es uno de los primeros pasos para comprender cómo funcionan los sistemas informáticos y una base fundamental para cualquier persona que quiera comenzar una carrera profesional en el ámbito de los sistemas, las redes, el cloud o la ciberseguridad.
En Digitech puedes comenzar este recorrido con el Grado Medio en Sistemas Microinformáticos y Redes (SMR) o avanzar en tu especialización con el Grado Superior en Administración de Sistemas Informáticos en Red (ASIR).
¿Qué es una red informática?
Una red informática es un conjunto de dispositivos conectados entre sí con el objetivo de intercambiar información y compartir recursos o servicios.
Ordenadores, smartphones, servidores, impresoras, cámaras, dispositivos IoT y muchos otros equipos pueden formar parte de una red. Para que todos ellos puedan comunicarse no basta con conectarlos físicamente o mediante WiFi, sino que la red necesita diferentes elementos que permitan organizar y dirigir las comunicaciones.
Entre ellos encontramos routers, switches, puntos de acceso, servidores, cableado y conexiones inalámbricas, además de elementos lógicos como las direcciones IP y los protocolos de comunicación.
Cada uno cumple una función determinada. Un switch, por ejemplo, permite conectar diferentes dispositivos dentro de una misma red local, mientras que un router permite comunicar redes diferentes y dirigir el tráfico entre ellas.
Esta infraestructura es la que hace posible que los datos lleguen desde un dispositivo hasta su destino.
¿Para qué sirven las redes informáticas?
La función más evidente de una red es conectar dispositivos, pero sus posibilidades van mucho más allá. Las redes permiten compartir archivos y recursos, utilizar impresoras comunes, acceder a servidores y bases de datos, utilizar aplicaciones corporativas, conectarse a Internet o administrar numerosos equipos de forma centralizada.
También hacen posible buena parte de los servicios digitales que utilizamos diariamente. Pensemos, por ejemplo, en una empresa con 100 empleados. Cada trabajador puede tener un ordenador y un teléfono IP. Además, la organización puede disponer de impresoras, servidores, cámaras de seguridad, puntos de acceso WiFi, aplicaciones alojadas en la nube y diferentes sistemas internos.
Todos estos elementos necesitan comunicarse de forma organizada, eficiente y segura.
Por eso, detrás de una infraestructura de este tipo existen profesionales encargados de diseñar, configurar, administrar, monitorizar y proteger las redes informáticas.
Principales tipos de redes informáticas según su alcance
Una red que conecta nuestro teléfono con un smartwatch no tiene las mismas características que una infraestructura que conecta las oficinas de una compañía situadas en Madrid, Londres y Nueva York. De ahí surgen conceptos como PAN, LAN, MAN o WAN.
- PAN: Personal Area Network
Es una red de área personal diseñada para conectar dispositivos situados a muy poca distancia entre sí. Es probablemente una de las redes que más utilizamos sin ser conscientes de ello.
Por ejemplo, cuando conectamos mediante Bluetooth unos auriculares inalámbricos a nuestro smartphone o sincronizamos un smartwatch, estamos estableciendo una comunicación dentro de una red de área personal.
Su alcance suele ser reducido y está pensada principalmente para conectar dispositivos alrededor de un mismo usuario.
- LAN: Local Area Network
Conecta dispositivos dentro de un área geográfica limitada, como una vivienda, una oficina, un aula o un edificio. Es uno de los tipos de redes más importantes en informática y uno de los primeros con los que trabaja cualquier profesional de sistemas.
Imagina un aula con 25 ordenadores conectados a un switch. Los equipos pueden comunicarse entre ellos, acceder a un servidor común o utilizar una misma conexión a Internet. Todos ellos forman parte de una red local.
Las redes LAN suelen utilizar tecnologías como Ethernet para las conexiones mediante cable.
- WLAN: Wireless Local Area Network
Es una red local en la que los dispositivos se conectan de forma inalámbrica. El ejemplo más habitual es una red WiFi.
En una oficina podemos encontrar ordenadores conectados mediante Ethernet y otros dispositivos conectados mediante WiFi. Aunque utilizan medios diferentes para comunicarse, ambos pueden formar parte de la misma infraestructura de red.
Aquí conviene aclarar una confusión muy habitual: WiFi e Internet no son lo mismo. WiFi es una tecnología que permite conectar dispositivos de forma inalámbrica a una red. Internet, en cambio, es una enorme infraestructura formada por redes interconectadas.
Por eso es perfectamente posible estar conectado al WiFi y, sin embargo, no tener acceso a Internet.
- MAN: Metropolitan Area Network
Tiene un alcance superior al de una LAN y está diseñada para conectar redes distribuidas dentro de una misma área metropolitana.
Puede utilizarse, por ejemplo, para comunicar diferentes edificios de una universidad, una administración pública o una organización distribuidos por distintos puntos de una ciudad.
Aunque es un concepto menos presente en nuestro día a día, permite entender cómo las redes pueden crecer más allá de un único edificio sin alcanzar todavía las dimensiones de una red WAN.
- WAN: Wide Area Network
Permite conectar redes que se encuentran separadas por grandes distancias geográficas.
Imaginemos una empresa con oficinas en Madrid, Barcelona, París y Berlín. Cada oficina puede disponer de su propia LAN, pero la organización necesita que todas ellas puedan intercambiar información y acceder a determinados servicios corporativos.
Para conseguirlo es necesario conectar esas redes entre sí mediante una infraestructura de mayor alcance. Uno de los ejemplos más representativos de una WAN es Internet, una enorme red de redes que permite conectar dispositivos e infraestructuras distribuidos por prácticamente todo el planeta.

Otros tipos de redes que debes conocer
Sin embargo, cuando empezamos a trabajar con infraestructuras profesionales aparecen otros conceptos importantes.
- VLAN (Virtual Local Area Network): permite dividir una misma infraestructura física en varias redes lógicas independientes. Es habitual en empresas para separar, por ejemplo, la red de empleados de la utilizada por invitados.
- VPN (Virtual Private Network): establece una conexión segura a través de Internet y permite acceder de forma remota a los recursos de una red privada. Es muy utilizada por empresas para facilitar el acceso de trabajadores desde otras ubicaciones.
- SAN (Storage Area Network): es una red especializada en conectar servidores con sistemas de almacenamiento. Se utiliza principalmente en centros de datos e infraestructuras empresariales que necesitan gestionar grandes volúmenes de información.
¿Qué necesitas aprender para trabajar con redes informáticas?
No es necesario conocer todos estos conceptos antes de empezar a estudiar informática. Precisamente forman parte del aprendizaje de quienes deciden especializarse en sistemas y redes.
Normalmente se comienza entendiendo cómo funcionan los ordenadores, los sistemas operativos y las redes locales. Después aparecen conceptos como el direccionamiento IP, la configuración de routers y switches, los servicios de red o la administración de servidores.
A medida que se avanza, entran en juego ámbitos más complejos como la virtualización, el cloud computing, la automatización de infraestructuras y la ciberseguridad.
Podemos entenderlo como un recorrido:
Sistemas operativos → Redes → Direccionamiento IP → Routing y switching → Servicios de red → Virtualización → Cloud → Ciberseguridad
En Digitech, el Grado Medio de Sistemas Microinformáticos y Redes (SMR) permiten adquirir una primera base en equipos, sistemas operativos y redes, mientras que el Grado Superior de Administración de Sistemas Informáticos en Red (ASIR) permite avanzar hacia la administración de sistemas, servidores, redes y servicios de infraestructura.
Son conocimientos que posteriormente pueden abrir la puerta a diferentes caminos profesionales dentro de sistemas, cloud o ciberseguridad.


