Elegir un camino profesional no es solo una decisión académica, es también una apuesta por el futuro que quieres construir. En el ámbito STEM, y especialmente en la tecnología, ese futuro se dibuja lleno de oportunidades, creatividad y capacidad para transformar el mundo que nos rodea. Sin embargo, las mujeres son todavía minoría en estas áreas y muchas dudan si este es un espacio para ellas.
Sectores como la programación, la inteligencia artificial, la ciberseguridad o el análisis de datos no solo lideran la innovación, sino que además concentran algunas de las mayores oportunidades de empleo y crecimiento profesional. Aun así, la presencia femenina en estas áreas sigue siendo reducida, lo que supone un reto y, al mismo tiempo, una enorme oportunidad para construir un sector más diverso y representativo de talento STEM.
En DIGITECH reunimos testimonios directos que conectan experiencia y futuro. A través de dos profesoras vinculadas al ámbito tecnológico, compartimos sus aprendizajes y la manera en que han construido una carrera que une vocación y especialización. Junto a ellas, varias alumnas que están iniciando su formación en tecnología nos sirven como inspiración para aquellas otras chicas que como ellas, decidieron apostar por un sector lleno de retos y muchas oportunidades.
Laura López. «Para muchas chicas la FP es la primera vía de acceso al entorno tecnológico».
Laura es directora del centro DIGITECH en la sede de Barcelona. Su formación en pedagogía y su amplia experiencia en el ámbito educativo le han permitido comprender en profundidad la importancia de los procesos de aprendizaje, especialmente en contextos de formación tecnológica y acompañamiento al alumnado. Desde esta perspectiva, promueve entornos donde las estudiantes no solo adquieren conocimientos técnicos, sino que también desarrollan confianza, criterio y autonomía para crecer dentro de las carreras STEM.
Pilar Sánchez. Sus inicios en informática le abrieron camino a la docencia.
Pilar, es Jefa de estudios en DIGITECH y referente como profesora por sus años de experiencia en la institución. Comenzó sus estudios de informática en 1986, cuando muy pocas mujeres apostaban por esta disciplina. En todos estos años, ha sido testigo de toda una revolución en esta área y como la mujer ha tenido cada vez más presencia.
Desde siempre, ha tenido claro que su carrera profesional iría ligada a la docencia y que la informática le permitiría especializarse. Sabe que aún queda camino, pero poco a poco ve mayor presencia de chicas en las aulas formándose en programación, sistemas y redes o ciberseguridad.
Sara Gonzalo. “Es importante la figura de la mujer porque aporta equidad”.
Aunque inició su trayectoria en el entorno empresarial, pronto descubrió que su verdadera vocación estaba en la enseñanza. Su interés por la tecnología nació desde muy joven, al crecer en contacto con ordenadores y herramientas digitales que despertaron su curiosidad. Hoy observa cómo cada vez más chicas emprenden un camino similar al suyo, algo que interpreta como una señal de cambio. Nuevas generaciones de mujeres que apuestan por formarse en carreras STEM y consolidar su lugar en el ámbito tecnológico.
Un futuro con más mujeres y talento STEM en las aulas
Las alumnas de DIGITECH aportan una mirada fresca y directa sobre lo que significa formarse hoy en áreas tecnológicas. Celia, Lía, Rosalía y Daniela, nos ofrecen su perspectiva cercana de cómo construyen paso a paso la vocación tech. Cada nueva generación aporta una mirada propia, más conectada con el presente y con las oportunidades que ofrecen las profesiones STEM. Este momento marca un punto de encuentro entre esa realidad tecnológica y quienes la están viviendo de primera mano.
El primer paso para impulsar una mayor presencia femenina en carreras STEM pasa por acercar la tecnología a edades tempranas que permitan descubrir habilidades sin estereotipos. Cuando el aprendizaje se vincula a la resolución de problemas cotidianos, la tecnología se convierte en una herramienta útil y accesible.
Otro punto clave es la visibilidad de referentes cercanos. Contar con docentes, profesionales y alumnas que compartan su recorrido ayuda a normalizar y a generar identificación. Todo ello facilita que las estudiantes mantengan la motivación y tomen decisiones informadas sobre su desarrollo profesional.
Por último, crear comunidades de aprendizaje donde se valore la diversidad de perfiles fortalece la confianza y favorece la permanencia en estos estudios. Construir un futuro con más talento STEM requiere, en definitiva, iniciativas tangibles que conecten formación, acompañamiento y oportunidades dentro del ecosistema tecnológico.




